Entrevista a Pal Sverre Valhei (“Kon-Tiki”)

Escrito por Alex Merino Aspiazu

Pål Sverre Valheim Hagen protagoniza “Kon-Tiki”, una odisea basada en hechos reales que vio recompensado su notable resultado con una nominación al Oscar.

PAL SVERRE VALHEIM

Nos reunimos con él en un hotel de Madrid donde nos espera sentado en un sillón, relajado y muy amable en todo momento. Se lamenta de que la prensa escrita se esté perdiendo en favor de los medios digitales, aunque reconoce que es el futuro de la comunicación. También hace mención a su altísima estatura en comparación con la gente madrileña y confiesa que una de las primeras cosas que hace cuando visita una nueva ciudad es entrar en sus iglesias, pues considera que los ritos religiosos de cada lugar son indicadores de su cultura y costumbres. Después de la breve charla inicial comentamos juntos la película.

P: En una escena del final, cuando Thor desembarca en la playa después de la travesía de 101 días, el personaje cae sobre la arena y lanza una mirada a la cámara. Es un gesto casi teatral, como si estuviera mirando directamente al espectador. ¿Con qué intención de rodó la escena de esa manera?

P.S.: Lo cierto es que esa escena no estaba del todo planeada. Es un momento importante en la película y lo rodamos casi al final para que los actores pudiéramos comprender mejor lo que Thor y compañía habían vivido y lo que para ellos supuso completar con éxito su misión. Es decir; tratamos de que el viaje de los protagonistas coincidiera con el nuestro personal a la hora de rodar. Es un momento íntimo y me alegra que como espectador se perciba una conexión con el personaje.

P: En Noruega se considera a Thor Heyerdahl poco menos que un héroe. ¿Ha habido presión por interpretarlo?

P.S.: Hubo mucha presión. Thor Heyerdahl es un personaje legendario, e interpretarlo ha sido muy diferente a interpretar a cualquier otro personaje ficticio. Tenía a la realidad, a la Historia, mirando constantemente por encima de mi hombro. Si a eso añadimos que Thor murió hace tan solo 10 años, la presión crece, pues prácticamente cualquier persona en Noruega conocía al hombre y sentía que mi personificación de él tenía que encajar con el recuerdo que la gente tenía al mismo tiempo que les revelábamos partes de su vida que desconocían, como su infancia y juventud.

P: ¿Tuvo éxito en tal empeño?

P.S.: Afortunadamente sí, mi interpretación fue bien recibida. Quienes más me preocupaban eran los familiares de Thor, pues no quería que viesen en mi recreación algo ajeno a la realidad que ellos conocían de primera mano. Eso habría sido triste. Me sentí francamente aliviado cuando supe que se habían identificado con lo que vieron.

P: Parece que últimamente hay una tendencia en Europa a hacer películas con mayor presupuesto, como “Kon-Tiki” en Noruega o “Lo imposible” en España, que se asemejan algo a las superproducciones hollywoodienses. Lo que las distingue es que la carga humana, la historia, los personajes, priman en Europa por encima de los efectos especiales. ¿Qué opinas de esta, por decir de alguna manera, hollywoodización del cine europeo?

P.S.: Creo que es una oportunidad muy interesante para Europa, porque hacer nuestras propias versiones de ese tipo de película tan propia de Hollywood es una buena forma de combinar lo mejor de estos dos mundos. El cine europeo tiene unas cualidades increíbles, por supuesto, pero el americano también, y el hecho de que la tecnología nos haya permitido crear estos mundos tan fascinantes sin tener presupuestos desorbitados, es sin duda algo positivo. Habiendo dicho esto, espero que no caigamos en la idea de que se trata de una obligación orientar nuestro cine hacia el blockbuster. He tenido la oportunidad de hablar con profesionales estadounidenses y todos coinciden en la enorme importancia y la necesidad de que existan películas pequeñas y medianas.

P: Se rodaron dos versiones de “Kon-Tiki”, una en noruego y otra en inglés. ¿Fue difícil afrontar el rodaje en dos idiomas distintos?

P.S.: Es cierto que rodamos en ambos idiomas, y debo admitir que fue muy extraño al principio. Sin embargo, fue una experiencia muy enriquecedora pues no sólo aprendí mucho sobre el inglés, sino también sobre mi propio idioma. El inglés es un idioma muy eficaz para narrar historias y el espectador está acostumbrado a ver películas en este idioma, por lo que el oído está muy acostumbrado. Sucedía también que en ocasiones al realizar las tomas en inglés nos percatábamos de cosas que se nos habían pasado por alto en la versión en noruego, y a menudo saltábamos de una a otra para complementarlas.

P: Tengo entendido que hay muchísimos dialectos dentro del idioma noruego.

P.S.: Es cierto, hay cantidad de ellos, y en la película usamos el principal, el que se habla en la capital, que es sin duda el más difícil de todos.

P: ¿Hasta qué punto es históricamente exacta la película? ¿Hubo lugar para el reparto para introducir elementos originales?

P.S.: Seguramente las escenas más locas que se ven son las que más basadas están en la realidad. A nadie se le hubieran ocurrido de no ser porque sucedieron de esa forma. La película es fiel a la Historia, pero ya sabes cómo es esto. Incluso si quisiera contar lo que he hecho hoy estaría ofreciendo una interpretación personal de los hechos. La historia se ha condensado para que pudiera entrar en la película y tuviera un arco argumental claro, y hay cosas que no podemos saber con exactitud si sucedieron de la forma en la que nosotros las contamos. Hemos intentado acercarnos lo máximo posible a los acontecimientos reales.

P: ¿Se queda con alguna escena en particular?

P.S.: Hay un momento en la película en el que uno de los tripulantes cae al mar y está a punto de ser devorado por un grupo de tiburones. En el libro que el propio Thor Heyerdahl escibió sobre su aventura decía que esa fue probablemente la experiencia más terrorífica que vivió en toda su vida. Y el simple hecho de que escribiera eso ya es insólito, pues no era muy común en los hombres de esa época expresar abiertamente sus emociones.

P: Usted quiso ser biólogo marino antes que actor.

P.S.: Así es.

P: ¿Ayudó esa afición suya a la hora de acercarse a un personaje que pasa tanto tiempo en alta mar?

P.S.: En cierto modo, sí. Sobre todo tener un interés en la ciencia, en la historia, en la naturaleza, porque Thor Heyerdahl no fue un hombre que partió en busca de emociones y aventuras, hizo lo que hizo por un interés científico. Buscaba respuestas, no conquistas.

P: Enhorabuena y mucha suerte en el futuro.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s