Fórmula Mundial $

Escrito por Javier García

“Guerra Mundial Z” es una experiencia física que se disfruta fácilmente (y que se olvida con la misma facilidad). Muy bien ejecutada por un Marc Forster que consigue moverte dentro de la butaca durante muchos de los 116 minutos que dura el film.

En los momentos de reposo, después de las emocionantes turbulencias, lo que se echa en falta es un guión de cine. En su lugar nos conformamos con una adaptación que toma la novela de Max Brooks como excusa para solucionar una ecuación de éxito en taquilla. Ya desde la presentación de esa familia de telefilm dominguero, que reconocemos no de la vida sino de haberla visto tantas veces en las pantallas, poco de lo que encontramos es real (aunque el guión lo intenta por momentos).

Brad Pitt encarna al perfecto héroe americano. Uno de los ejemplos más claros de este arquetipo que se podrán encontrar en el cine. Y siendo lo perfecto enemigo de lo bueno, también ha de serlo de lo humano. Poco más cabe esperar entonces de su interpretación, y en general de la del resto del reparto, que si destaca es por su corrección. Sí parece llamar brevemente la atención un David Morse (“La milla verde”, “Bailar en la oscuridad”) cuyo personaje acaba resultando casi anecdótico.

WORLD WAR Z

Pese a todo, el primer acto es atrapante. Las debilidades del guión pasan inadvertidas entre efectos especiales y momentos cuidadosamente contados. De alguna manera resulta redondo. Las flaquezas casi se disfrazan de convenciones. Así pasaremos por alto la ausencia de ese asombro que cabría esperar por parte de los habitantes de Filadelfia (y de los propios protagonistas) al descubrir que sus atacantes no son sino hordas de zombis (lamento el spoiler pero sí, la película contiene zombis, zombis varios). Que se asustan, claro, pero como si el zombi fuera ya un elemento recurrente en su cultura. Aunque claro, después de tanto cine sobre el género, poco les puede sorprender a los americanos.

Tras el despegue y el subidón pasamos al segundo acto, que empieza a plantear cuestiones que no son sino licencias que se toma el guión y que no terminarán de contestarse nunca (¿Por qué Brad Pitt es tan importante para el gobierno de EEUU? Porque es productor de la película). Esto tampoco te impide sumergirte gustoso en la que viene a ser una sucesión de escenarios y secuencias a cada cual más trepidante, y no tanto terroríficas como tensas. Como si de un videojuego se tratara (aunque en principio la cinta no nos remite tanto a los “Resident Evils” sino más al “Contagio” de Steven Soderbergh) vamos pasando de pantalla guiados por una endeble línea argumental que nos sirve para entrar cada vez en situaciones más complicadas hasta que por fin llegamos al último acto. Esta vez sí nos acordamos del primer Resident Evil. Película con la que comparte compositor de la música original, bastante bien llevada por cierto, ya desde la cabecera.

WORLD WAR Z

Con un  final correcto, suficiente y predecible, te quedas en la butaca con el regustillo de esos momentos bien dirigidos que, en el fondo, te han hecho disfrutar de la película. Y te deja sentado, quizá deseando que el viaje se hubiera cerrado con un poco más de creatividad por parte de ese equipo de guionistas de élite. Entre los que se encuentra un Damon Lindelof, que desde “Perdidos” parece encontrarse cada vez más atado a los límites que suponen las fórmulas de las superproducciones hollywoodienses.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s